Una crema de potimarrón cocida con su piel, ligada con patata y terminada con nata y nuez moscada.
La primera noche en que volvemos a encender la calefacción, apetece un tazón que caliente las manos antes que el estómago. Esta crema llega a la mesa de un naranja vivo, espesa, con ese sabor dulce a castaña que la nata y la nuez moscada redondean.
Las pipas de calabaza crujen al morderlas y el perejil aporta un poco de verde. Es una sopa para entre semana y, sin embargo, al día siguiente uno sigue pensando en ella.

¿Qué es la sopa de potimarrón?
Es una crema de la familia de las sopas de verduras de otoño. El potimarrón, las patatas, una zanahoria, una cebolla y el ajo se cuecen en un caldo de verduras; después se tritura todo hasta obtener una textura lisa y se termina con nata fresca. El potimarrón se cuece con su piel, sin pelar: la piel es fina, se ablanda con la cocción y desaparece al triturar.
La palabra potimarrón combina las palabras francesas para calabaza y castaña, debido al sabor a castaña de su pulpa. Los japoneses la llaman kuri kabocha, la «calabaza castaña»: kuri es la misma palabra que aparece en el kuri gohan, el arroz con castañas.
De Hokkaido a los mercados franceses
El potimarrón es una calabaza de la especie Cucurbita maxima, cuyos antepasados proceden de Sudamérica. Al parecer, unos navegantes portugueses llevaron estas calabazas a Japón hacia 1600. A partir de ellas, los agricultores japoneses obtuvieron las kuri kabocha, de pulpa densa y harinosa, entre las que figura una variedad de piel roja cultivada en la isla de Hokkaido.
En Francia, su llegada suele fecharse en 1957, cuando una familia japonesa introdujo sus semillas. Al principio se vendió con el nombre de «calabaza dulce de Hokkaido», hasta que se impuso la palabra potimarrón. La sopa de potimarrón es, por tanto, un clásico reciente.

Se prepara desde el otoño hasta principios del invierno, cuando la calabaza está en plena temporada en los mercados. Basta con una olla, y un solo potimarrón da para cuatro tazones.
Los ingredientes principales de la sopa de potimarrón

La base es un potimarrón de 1 kg aproximadamente. Esta verdura de temporada tiene una piel comestible de color rojo anaranjado, que da a la crema su color y parte de su sabor: basta con lavarla bien. Las patatas ligan la sopa gracias a su almidón, sin harina ni fécula. La zanahoria aporta dulzor, y la cebolla y el ajo forman la base aromática.
Las verduras se cuecen en un caldo de verduras, después de rehogarlas en aceite de oliva. La nata fresca se añade al final para dar untuosidad, y una nata vegetal la sustituye en la versión sin lácteos. Para sazonar basta con sal, pimienta negra y una pizca de nuez moscada.
Al servir, las pipas de calabaza aportan el toque crujiente; el perejil o el cebollino, frescor; y un chorrito de zumo de limón, opcional, lo realza todo. Con un segundo potimarrón, prepara un puré de calabaza casero.
Claves técnicas para una crema bien lisa
Rehoga la cebolla sin que llegue a dorarse, hasta que esté translúcida. Después, las verduras se rehogan 2 minutos en el aceite antes de añadir el caldo.
La cocción ha terminado cuando la punta de un cuchillo atraviesa sin resistencia el potimarrón, piel incluida, y la patata.

Tritura durante un buen rato, hasta que la piel haya desaparecido por completo. La nata se añade después de triturar; luego la crema se calienta a fuego suave sin que llegue a hervir, porque si no la nata podría cortarse. Sírvela bien caliente.

Ingredientes
Preparación de las verduras
- 1 potimarrón alrededor de 1 kg
- 2 patatas alrededor de 300 g
- 1 zanahoria
- 1 cebolla mediana
- 1 diente de ajo
Cocción
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 L de caldo de verduras
Triturado y sazonado
- 100 ml de nata fresca o nata vegetal
- 1 cucharadita de sal al gusto
- 0.5 cucharadita de pimienta negra
- 1 pizca de nuez moscada
Para servir
- 2 cucharadas de pipas de calabaza
- Unas ramitas de perejil o cebollino
- 1 chorrito de zumo de limón opcional
Instrucciones
Preparación de las verduras
- Enjuaga bien el potimarrón bajo el grifo, sin pelarlo: su piel es comestible.1 potimarrón
- Ábrelo por la mitad y quítale las semillas.

- Corta el potimarrón en trozos, piel incluida.

- Pela las patatas.2 patatas
- Córtalas en trozos.

- Corta la zanahoria en trozos.1 zanahoria
- Pica la cebolla.1 cebolla

- Machaca el diente de ajo.1 diente de ajo
Cocción
- Calienta el aceite de oliva a fuego medio en una cacerola grande.2 cucharadas de aceite de oliva
- Sofríe en ella la cebolla de 3 a 4 minutos, removiendo, sin que tome color, hasta que esté transparente.

- Añade el ajo y sofríelo 30 segundos, removiendo, sin que llegue a dorarse.

- Añade los trozos de potimarrón, de patata y de zanahoria.

- Remueve durante 2 minutos, para que todas las verduras queden bien impregnadas de aceite.
- Vierte el caldo.1 L de caldo de verduras

- Lleva a ebullición.
- Baja el fuego y deja que cueza suavemente de 25 a 30 minutos, hasta que las verduras estén tiernas: la punta de un cuchillo debe entrar sin resistencia en los trozos de potimarrón, piel incluida, y de patata.
Triturado y sazonado
- Retira la cacerola del fuego.
- Tritura la sopa con la batidora de mano o en la batidora de vaso, hasta que la piel del potimarrón haya desaparecido por completo y la crema quede perfectamente fina.

- Incorpora la nata, removiendo.100 ml de nata fresca
- Sazona con la sal, la pimienta y la nuez moscada.1 cucharadita de sal, 0.5 cucharadita de pimienta negra, 1 pizca de nuez moscada

- Vuelve a poner la cacerola a fuego suave y calienta de 2 a 3 minutos, sin que llegue a hervir, ya que de lo contrario la nata podría cortarse.
Para servir
- Prueba y rectifica la sazón a tu gusto.
- Sirve la crema bien caliente, en cuencos.

- Espolvorea cada cuenco con pipas de calabaza y perejil o cebollino.2 cucharadas de pipas de calabaza, Unas ramitas de perejil

- Añade un chorrito de zumo de limón en el momento de servir, si quieres, para realzar el sabor.1 chorrito de zumo de limón