Sauce béchamel - En-tete

Salsa bechamel

La salsa blanca básica de la cocina francesa: un roux de mantequilla y harina, leche fría, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.

Saltar a la receta
4.93/5 (13)

Un croque-monsieur que se gratina, una lasaña que se deshace bajo el tenedor, un gratinado de coliflor dorado al horno: todos empiezan en el mismo cazo pequeño. La mantequilla hace espuma, la harina se mezcla con ella sin tomar color y luego la leche fría convierte esa pasta en una salsa lisa y brillante.

En el último momento, la nuez moscada rallada perfuma toda la cocina. Un poco de mantequilla, harina y leche, un batidor de varillas, y la salsa ya cubre el dorso de la cuchara.

Croque-monsieur en freidora de aire
¿Con prisa? El croque-monsieur en freidora de aire está listo en pocos minutos

¿Qué es la bechamel?

La bechamel es una salsa blanca ligada con un roux blanco: mantequilla y harina a partes iguales en peso, cocinadas juntas sin que tomen color y luego diluidas con leche. Se sazona con sal, pimienta y nuez moscada, nada más. Es una de las salsas madre de la cocina clásica, como la salsa holandesa: una base neutra que después se enriquece. Con queso fundido, se convierte en una salsa Mornay.

Su nombre rinde homenaje a Louis de Béchameil, marqués de Nointel (1630-1703), financiero y mayordomo de Luis XIV. Nada indica que cocinara él mismo: en aquella época, los cocineros solían dedicar sus creaciones a nobles. En Italia, la misma salsa se llama besciamella.

Una salsa nacida en la cocina francesa del siglo XVII

Hasta el siglo XVII, las salsas se espesaban con miga de pan, almendras machacadas o yemas de huevo. El roux, una mezcla de grasa y harina cocinadas juntas, las sustituye poco a poco. En 1651, Le Cuisinier françois, de François Pierre de La Varenne, ya describe una salsa de roux y leche parecida a la bechamel actual.

En 1903, Auguste Escoffier la incluye entre las cinco salsas madre de su Guide culinaire, junto con la velouté, la española, la holandesa y la salsa de tomate. Su versión de restaurante se cocía a fuego lento durante largo rato con carne magra de ternera. En la cocina casera se ha mantenido lo esencial: el roux, la leche y la sazón.

Canelones de espinacas y crème fraîche sin gluten
En la cocina italiana, la bechamel también cubre los canelones de espinacas, aquí en versión sin gluten

Italia cuenta otra historia: Catalina de Médici habría llevado desde la Toscana una salsa colla, una «salsa pegamento», al casarse con el futuro Enrique II. Sin embargo, los archivos de su casa no mencionan a ningún cocinero italiano. Allí, la besciamella se convirtió en el elemento que liga los platos al horno, desde la lasaña boloñesa hasta los canelones.

Los ingredientes principales de la bechamel

Salsa bechamel - Ingredientes

La mantequilla y la harina, 25 g de cada una, forman el roux blanco. Cocinado unos minutos removiendo y sin que llegue a dorarse, pierde el sabor a harina cruda y conserva su color pálido. Para una bechamel sin gluten, una mezcla de harinas sin gluten sustituye a la harina de trigo.

La leche debe estar fría. Vertida sobre el roux caliente, se calienta suavemente y se incorpora mejor, lo que reduce los grumos. Es la leche la que aporta a la salsa su suavidad y su textura cremosa.

La sal y la pimienta sazonan, y la nuez moscada recién rallada aporta el toque clásico. Basta con una simple pizca: perfuma sin imponerse.

Claves técnicas para una bechamel lisa

La primera vez se añade poca leche, 2 cucharadas, y el roux debe absorberla por completo antes de continuar. El resto de la leche se incorpora poco a poco, sin dejar de batir. Si aun así se forman grumos, se pasa la salsa por un tamiz.

La textura adecuada napa el dorso de una cuchara: cremosa, suelta, nunca pastosa. Si queda demasiado líquida, se prolonga la cocción sin dejar de remover. Si queda demasiado espesa, se aligera con un poco de leche fría.

Bechamel a punto de napa en una salsera

Para guardarla, se cubre con film transparente en contacto con la superficie, porque si no se forma una costra. Se conserva de 3 a 4 días en la nevera y de 2 a 3 meses en el congelador. Se recalienta a fuego lento removiendo, con un chorrito de leche fría si ha espesado demasiado.

Cómo usar la bechamel

Estas cantidades dan para un cazo pequeño, suficiente para unos croque-monsieur o una fuente de verduras cubiertas con la salsa. Para una lasaña o un gratinado grande, se duplica o se triplica todo. Para cubrir espárragos, brócoli o puerros, se sustituye parte de la leche por un poco de su agua de cocción.

Salsa holandesa
Otra salsa madre que conviene dominar: la salsa holandesa, con mantequilla y yema de huevo

Con 100 g de queso gruyer o comté rallado, fundido a fuego lento en la bechamel caliente, se obtiene una salsa Mornay, la base de los gratinados de queso.

Sauce béchamel - En-tete

Salsa bechamel

Imprimir receta Guardar en Pinterest Añadir a mi lista
4.93/5 (13)
Tiempo de preparación: 2 minutos
Tiempo de cocción: 8 minutos
Tiempo total: 10 minutos
Plato: Salsa
Cocina: Francesa
Raciones: 4 porciones
Autor: Marc Winer

Ingredientes

Roux blanco

  • 25 g de mantequilla
  • 25 g de harina

Salsa

  • 25 cl de leche, fría
  • Sal
  • Pimienta
  • 1 pizca de nuez moscada, rallada

Instrucciones

Roux blanco

  • Derrite la mantequilla a fuego medio en un cazo pequeño.
    25 g de mantequilla
    Sauce béchamel - Faire fondre le beurre à feu moyen dans une petite casserole.
  • Añade la harina.
    25 g de harina
    Sauce béchamel - Ajouter la farine.
  • Bate sin parar hasta que la harina quede bien integrada con la mantequilla y forme un roux blanco.
    Sauce béchamel - Fouetter sans arrêt jusqu'à ce que la farine soit bien mélangée au beurre et forme un roux blanc.
  • Cocina el roux de 3 a 4 minutos, removiendo, sin dejar que se dore: esta cocción elimina el sabor a harina cruda.
    Sauce béchamel - Cuire le roux 3 à 4 minutes en remuant, sans le laisser dorer : cette cuisson enlève le goût de farine crue.

Salsa

  • Vierte primero 2 cucharadas de la leche fría.
    25 cl de leche,
    Sauce béchamel - Verser d'abord 2 cuillères à soupe du lait froid.
  • Bate hasta que el roux absorba por completo esa leche.
    Sauce béchamel - Fouetter jusqu'à ce que ce lait soit entièrement absorbé par le roux.
  • Vierte después el resto de la leche poco a poco, sin dejar de batir: es lo que evita los grumos.
    Sauce béchamel - Verser ensuite le reste du lait petit à petit, en fouettant constamment : c'est ce qui évite les grumeaux.
  • Cocina a fuego medio de 5 a 7 minutos aproximadamente, removiendo sin parar para que la salsa no se pegue al fondo, hasta que espese y quede lisa, brillante y lo bastante espesa como para napar el dorso de una cuchara.
    Sauce béchamel - Cuire à feu moyen environ 5 à 7 minutes, en remuant sans arrêt pour que la sauce n'accroche pas au fond, jusqu'à ce qu'elle épaississe et devienne lisse, brillante et assez épaisse pour napper le dos d'une cuillère.
  • Ajusta la consistencia si hace falta: si está demasiado líquida, prolonga la cocción sin dejar de remover; si está demasiado espesa, añade un poco de leche fría, poco a poco, batiendo.
  • Sazona con la sal, la pimienta y la nuez moscada.
    Sal, Pimienta, 1 pizca de nuez moscada,
    Sauce béchamel - Assaisonner avec le sel, le poivre et la noix de muscade.
  • Si no vas a usar la salsa enseguida, coloca film transparente en contacto con su superficie para evitar que se forme una costra.

Notas

El roux es una mezcla a partes iguales de mantequilla y harina. La leche debe estar fría: se calienta poco a poco y se incorpora mejor. Una bechamel bien hecha queda cremosa y suave, y tiene cuerpo sin llegar a ser pastosa. Si aun así se forman grumos, pasa la salsa por un colador fino.
Conservación: de 3 a 4 días en la nevera, en un recipiente hermético, con film transparente en contacto con la superficie. La bechamel se puede congelar de 2 a 3 meses en un recipiente apto; déjala descongelar poco a poco en la nevera. Para recalentarla, ponla a fuego suave removiendo con frecuencia y aligérala con un poco de leche fría si está demasiado espesa.
Truco: para napar verduras (espárragos, brócoli, puerros), sustituye parte de la leche por un poco de su agua de cocción.
Variante Mornay, para gratinados: incorpora 100 g de queso rallado (gruyer o comté) a la bechamel caliente y deja que se funda a fuego suave.
Estas cantidades dan para un cazo pequeño de salsa (croque-monsieur, verduras). Para una lasaña o un gratinado grande, dobla o triplica todas las cantidades.
¿Has preparado esta receta?¡Etiqueta a @marcwiner en Instagram!
4.93 from 13 votes (11 ratings without comment)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Califica la receta