¿Qué son las huevas de capelán?
El capelán es un pequeño pez que vive en las aguas frías de los océanos Atlántico, Pacífico y Ártico, especialmente frente a las costas de Japón y de Corea. Así que lo más probable es que no lo veas por aquí; puede que incluso su nombre no te diga gran cosa.

En la cocina asiática se utilizan sobre todo sus huevas. Aunque la carne del pescado es comestible, las huevas son un ingrediente más popular y, por tanto, muy demandado.
Como ocurre con el esturión, el salmón o el arenque, las huevas de capelán se extraen de las hembras para después procesarlas y venderlas con el nombre de “masago”. Aunque la pesca del capelán se destina principalmente a producir harina y aceite de pescado, también se emplea para elaborar masago.
Masago y tobiko: ¿cuál es la diferencia?
Cuando se habla de masago, también suele aparecer el tobiko. Y con razón: funcionan muy bien como sustitutos entre sí. Ambos ingredientes son ricos en selenio, ácidos grasos omega-3 y vitamina B12. Aun así, hay algunas diferencias que conviene señalar, empezando por el color y el sabor.
En el momento de la recolección, el tobiko es dorado, mientras que el masago es amarillo pálido. En cualquier caso, los productores suelen añadir colorantes al final del proceso, aunque a veces esos colores también indican matices de sabor distintos. Otro detalle importante: el tobiko es la hueva del pez volador, mientras que el masago es la hueva del capelán. También se dice que el masago tiene una textura más fina que el tobiko, que resulta más crujiente.

Sabor de las huevas de capelán
Para que te hagas una idea, el sabor de la carne del capelán se parece bastante al del arenque. Sus huevas tienen un gusto suave, y precisamente por eso en la cocina asiática no dudan en combinarlas con sabores más intensos, como el wasabi o la tinta de sepia.
Su textura también merece la pena: el masago es más delicado que el tobiko y ligeramente crujiente. La única pega es que, aunque es un imprescindible de la cocina japonesa, no suele ser barato.
Las huevas de capelán en la cocina
En platos o en salsas, las huevas de capelán aportan matices complejos y muy interesantes. Como tienen un sabor característico, te recomiendo combinarlas con sabores potentes como el jengibre. Prueba distintas combinaciones y descubrirás el sabor umami.

El masago también queda muy bien como aperitivo, servido sobre una tostada. Los rollitos de primavera y los platos de arroz son opciones estupendas para disfrutar de estas huevas. Prepara una mayonesa de wasabi y huevas de masago: acompaña de maravilla los platos de pescado y las ensaladas.
Beneficios de las huevas de capelán
Tienes ante ti un concentrado de nutrientes de lo más interesante. Dos cucharadas de huevas de capelán bastan para aportar muchos de los nutrientes que el cuerpo necesita. Son una buena fuente de grasas y proteínas, contribuyen al mantenimiento de la masa muscular, ayudan a prevenir el desarrollo de enfermedades cognitivas y neurodegenerativas, refuerzan el sistema inmunitario y favorecen la renovación celular.
Además, es un alimento muy bajo en calorías. Aun así, conviene consumirlo con moderación: las huevas de capelán tienen una alta concentración de sal. Asegúrate de respetar las cantidades recomendadas.
¿Dónde encontrar huevas de capelán?
Es un producto bastante fácil de encontrar en comercios asiáticos, así que lo verás en tiendas especializadas o en línea. Las huevas de capelán se venden en conserva o en semiconserva. No juzgues la frescura del producto por su color: las huevas son amarillas por naturaleza, pero suelen venderse de color naranja rojizo o negras.
¿Cómo conservar las huevas de capelán?
Es un producto muy delicado que debe conservarse protegido de la luz. Guárdalas en la nevera para una conservación óptima y fíjate sobre todo en la fecha de caducidad indicada en el envase.

Equipo
Ingredientes
- 140 g de arroz para sushi cocido, aliñado y frío
- 1 hoja de nori
- 0.5 aguacate cortado en láminas finas
- 100 g de masago o huevas de capelán
Instrucciones
- Extiende la hoja de nori sobre la esterilla de bambú, con el lado largo orientado hacia ti1 hoja de nori
- Extiende una capa fina de arroz para sushi, dejando un pequeño margen en los lados largos140 g de arroz para sushi
- Coloca el aguacate formando una línea de extremo a extremo, a unos 1.5cm del borde más cercano a ti0.5 aguacate
- Con ayuda de la esterilla, enrolla empezando por el borde más cercano a ti.
- Presiona bien el rollo y córtalo en makis individuales
- Coloca una cucharadita de masago sobre cada maki100 g de masago o huevas de capelán
- Como alternativa, pon el masago directamente en el interior antes de enrollar
