¿Qué son las rillettes?
La pregunta puede parecer obvia, pero lo cierto es que, una vez que entiendes qué son las rillettes y los principios básicos que hay detrás, se abre ante ti todo un mundo de rillettes de pollo, pato, cerdo y muchas otras versiones. Y eso es una maravilla.
En realidad, las rillettes son una técnica ancestral para conservar la carne: se confita lentamente en grasa el tiempo suficiente para que se evapore buena parte del agua. ¿La mejor parte? La carne queda increíblemente sabrosa después del proceso.

¿Las rillettes de pollo son saludables?
Este es mi lema: ¿por qué comprar comida basura cuando podemos hacerla en casa? Y no solo eso: ¡unas rillettes caseras incluso pueden tener un efecto positivo en la salud!
Nutrición de las rillettes
El sitio web Medisite nos ofrece la siguiente información:
Las rillettes contienen un 50 % de grasa. Sin embargo, alrededor de la mitad corresponde a ácidos grasos insaturados, que ayudan a proteger el sistema cardiovascular.
Por cada 100 g, aportan 15 g de proteínas
Tienen menos colesterol que los huevos y que la mayoría de las carnes
Bueno, no vamos a decir que las rillettes caseras sean saludables… pero sí que, por lo fáciles que son de preparar y por su sabor excepcional, merecen muchísimo la pena. Además, siempre serán una opción mejor que las alternativas industriales.
Receta de rillettes de pollo
Consejos para preparar unas buenas rillettes de pollo
Utiliza muslos o contramuslos deshuesados. La carne queda mucho más sabrosa.
¡Deja la piel! Aporta textura al resultado final.
No hace falta cortarla en trozos, salvo que no quepa en la olla; aquí se permite ir a lo práctico. Además de estar deliciosas, estas rillettes de pollo se preparan casi sin esfuerzo.
No pases por alto los jugos de cocción: son fundamentales para el sabor final, así que no te saltes este paso, aunque eso suponga fregar un bol más.

Ingredientes
- 1 kg de carne de pollo deshuesada
- 10 g de sal
- 4 ramas de tomillo
- 2 ramas de romero
- 1 pizca de pimienta
- 4 dientes de ajo pelados
- 400 g de manteca de cerdo u otra grasa animal (vacuno, pato, oca…)
- 1 vaso de agua (pon medio vaso y comprueba que, una vez derretida la grasa, toda la carne quede cubierta)
Instrucciones
- Pon todos los ingredientes en una cacerola a fuego muy bajo (3 de 10)
- Cocina de 4 a 5 horas, sin tapa
- Apaga el fuego, retira las hierbas y deséchalas
- Saca la carne y desmenúzala en un bol grande
- Observa el líquido de la cacerola: verás dos capas, la grasa en la superficie y, en el fondo, los jugos oscuros de cocción. Pruébalos: tienen un sabor intenso y merece la pena recuperarlos.
- Prepara otro bol y, con ayuda de un cucharón, retira la mayor parte posible de la grasa de la superficie, pasándola al bol, para dejar en la cacerola sobre todo los jugos
- Si queda un poco de grasa, no pasa nada. Vierte todo el contenido de la cacerola en el bol con el pollo y mezcla bien. ¡La base de las rillettes ya está lista!
- Envasado: prepara tarros de mermelada u otros recipientes herméticos y rellénalos alternando dos cucharadas de mezcla de rillettes y una cucharada de grasa pura (la grasa de cocción que has reservado en el bol) hasta llenarlos. Asegúrate de terminar con una cucharada de grasa.
- Ciérralos bien y consérvalos en la nevera un máximo de 2 semanas, salvo que sepas esterilizar tarros
Nutrición
Después de este delicioso aperitivo, ¿por qué no seguir con una sopa de cebolla gratinada?
