¿Te ha sobrado pan sin gluten del día anterior y sigue por la encimera? La strata lo aprovecha y lo transforma en un gratén de desayuno tierno, con verduras, huevos y crema vegetal. La superficie se dora, el centro queda cuajado pero suave, y cada dado de pan empapa la mezcla en vez de terminar en la basura.
Puedes prepararla para el desayuno o el brunch. Esta receta forma parte de mis recetas saladas sin gluten.

La strata sin gluten y sin lactosa: ¿qué es exactamente?
La strata es un gratén salado a base de pan, huevos y rellenos como queso, leche, carne o verduras. En esta versión, todo se mantiene sin gluten y sin lactosa, con pan sin gluten, leche de avena, crema vegetal y queso rallado sin lactosa.
Lo que de verdad la caracteriza es el tiempo de remojo antes de hornearla. El pan absorbe la mezcla de huevo y crema, y luego queda tierno, casi como una crema salada cuajada, a medio camino entre un gratén y un pudin salado. Además, es un plato muy práctico para dejar preparado con antelación y hornear por la mañana, a la hora del desayuno o del brunch.
Pesa todos los ingredientes en gramos para trabajar con precisión de principio a fin.
El chef Rommel Reyes y el pan del día anterior
En su versión, el chef Rommel Reyes parte de panes sin gluten que han sobrado del día anterior. Han perdido algo de ligereza, pero aquí eso no supone ningún problema, ya que se empaparán en leche de avena y huevo antes de entrar en el horno.
La strata sirve precisamente para eso: aprovechar el pan que sobra en lugar de tirarlo. Es un plato sencillo, pensado a partir de lo que ya tienes a mano.
Los ingredientes principales
El pan es la base del plato. Córtalo en cubos pequeños para que se reparta bien en la fuente y absorba la mezcla de manera uniforme. Aquí no hay una regla estricta: sirve cualquier pan sin gluten, sobre todo si es del día anterior.
La mezcla se hace con leche de avena, huevos, crema vegetal, sal, pimienta, ajo en polvo, cebolla en polvo y nuez moscada. Mézclalo todo bien antes de verterlo, para que las especias y el huevo queden perfectamente repartidos.
En cuanto a las verduras, opta por tomates cherry cortados por la mitad, pimientos verdes y amarillos en dados, una cebolla picada en trozos gruesos y perejil picado. Nada es fijo: puedes cambiarlos por los que más te gusten, como brócoli, zanahoria, guisantes o maíz. Y si quieres añadir todavía más verdura, las espinacas o los champiñones también funcionan muy bien.
El queso rallado sin lactosa se añade entre las capas y también por encima. Si quieres un plato más completo, incorpora además tofu ahumado o copos de avena desmenuzados. Para sazonar, puedes ceñirte a la base propuesta o variar con un poco de pimentón ahumado o una mezcla de hierbas italianas.

Pautas técnicas y errores que conviene evitar
Empieza cortando el pan en cubos pequeños. Prepara también todo el relleno antes de montar la strata: tomates cherry cortados por la mitad, pimientos y cebolla picados, y perejil troceado. Como el plato se monta por capas, tenerlo todo listo te ayudará a trabajar con orden.
Precalienta el horno a 175 °C. Usa una fuente para horno de 23 x 33 cm o tres fuentes pequeñas, y engrásalas con aceite, ya sea con una brocha o con un espray.
Monta después la strata alternando capas de pan y verduras, empezando con una capa de pan en el fondo. Añade capas finas de queso rallado entre medias y vierte la mezcla por encima. Termina con un poco más de queso en la superficie antes de hornear.
Después de verter la mezcla, deja reposar al menos 10 minutos. Este paso es importante: el pan empieza a absorber el líquido antes de la cocción y sigue haciéndolo en el horno, lo que le da esa textura tierna y cuajada tan característica de la strata.
Calcula entre 35 y 40 minutos de horneado. La señal de que está lista es una superficie bien dorada y un centro cuajado. Si tienes dudas, mueve la fuente muy ligeramente: si el centro aún tiembla, dale unos minutos más.
Sirve la strata bien caliente. Y si quieres salirte de la versión básica, mantén la misma lógica de montaje y adáptala a lo que tengas en la cocina.

Encontrarás todas mis recetas sin gluten en esta misma sección.
Receta desarrollada por el chef Rommel Reyes. Descubre su trabajo en Instagram, su boletín de Substack y su canal de YouTube.

Ingredientes
- 300 g huevos sin cáscara, unos 5 huevos grandes
- 500 g leche de avena
- 150 g nata entera sin lactosa
- 5 g sal
- 2 g pimienta negra molida
- 3 g ajo en polvo
- 5 g cebolla en polvo
- 2 g nuez moscada molida
- 400 g pan sin gluten cortado en cubos
- 250 g queso rallado sin lactosa
- 100 g pimientos verdes cortados en dados
- 100 g pimientos amarillos cortados en dados
- 150 g tomates cherry cortados por la mitad
- 1 cebolla grande picada
- 50 g perejil picado
Instrucciones
Preparación
- Corta el pan en cubos pequeños.

- Corta los tomates cherry por la mitad, pica los pimientos y la cebolla, y trocea groseramente el perejil fresco.
- Mezcla bien la leche de avena, los huevos, la nata entera, la nuez moscada, el ajo en polvo y la cebolla en polvo.

- Precalienta el horno a 175 °C.
- Prepara una fuente de horno de 23 x 33 cm o tres fuentes pequeñas, engrasadas con aceite de cocina.
- Forma capas alternas de pan y verduras, empezando con el pan en el fondo de la fuente.

- Añade una fina capa de queso rallado entre cada capa.
- Vierte la mezcla de huevo y nata sobre el pan y deja que se empape durante al menos 10 minutos.
- Espolvorea queso rallado por encima antes de hornear.
- Hornea la strata durante unos 35-40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro esté cuajado.
- Mueve ligeramente la fuente si tienes dudas.
- Prolonga la cocción unos minutos más si el centro aún tiembla.
- Sirve caliente.