Cuatro huevos medianos, 15 minutos a 130 °C sin precalentar y, después, un baño helado: yema firme y cáscara que se pela limpiamente.
La cáscara cruje bajo el pulgar y se desprende de una sola pieza. La clara queda impecable, la yema firme, sin halo verdoso. Sin cacerolas que rebosen ni agua que vigilar: los huevos van a la cesta de la freidora de aire y están listos cuando suena el temporizador. Quedan perfectos en ensalada, sobre una tostada con mantequilla o convertidos en huevos mimosa. Parece un truco hasta que pelas el primero.

El huevo duro en la freidora de aire: ¿qué es exactamente?
Es un huevo con la yema completamente cuajada, cocido con cáscara en el aire caliente que circula dentro del aparato, en lugar de en agua hirviendo. En la tradición francesa, se distingue entre el huevo pasado por agua, con yema líquida; el huevo mollet, con la yema aún cremosa; y el huevo duro, con la yema firme.
La receta se apoya en tres elementos: sacar los huevos del frigorífico 20 a 30 minutos antes, cocinarlos 15 minutos a 130 °C sin precalentar y tener preparado, antes de que suene el temporizador, un bol de agua muy fría con 8 cubitos de hielo. Coloca los huevos en una sola capa, separados y nunca apilados.

De la cacerola de agua hirviendo a la cesta
El huevo duro es un básico de la cocina casera: una proteína económica, fácil de racionar y de llevar. El método apenas había cambiado en generaciones: agua hirviendo y temporizador.
La versión en cesta nace de las cocinas pequeñas, donde se busca ensuciar menos. El calor ya no viene del agua, sino del aire, y llega poco a poco hasta el centro del huevo. El resultado es constante siempre que uses el mismo aparato, el mismo tamaño de huevo y los mismos ajustes.

Ingredientes principales del huevo duro en la freidora de aire
4 huevos medianos son la base. La regularidad importa más que la marca: si todos tienen el mismo tamaño, 15 minutos a 130 °C darán cuatro yemas idénticas. Si llenas mucho la cesta, añade 1 minuto.
1 bol de agua muy fría corta la cocción. Nada más salir de la cesta, el huevo sigue cocinándose con su propio calor: sin ese baño, un huevo calculado para 13 minutos puede acabar en 15.
8 cubitos de hielo mantienen el baño frío hasta el final. Ese frío contrae la clara dentro de la cáscara, despega la membrana y facilita un pelado limpio. Si el hielo se derrite, añade más: el agua tibia ya no detiene la cocción.
Puntos técnicos clave
La temperatura no cambia; solo el tiempo. A 130 °C: 9 minutos para una yema líquida, 11 para un huevo mollet cremoso, 13 para una yema tierna pero firme y 15 para el huevo duro clásico, listo para cortar.
No pases de 135 °C. A 180 °C, la cáscara se calienta más deprisa que el interior, el aire de la cámara se expande de golpe y el huevo puede reventar. La tabla de cocción de la freidora de aire te servirá de guía para el resto.
Tampoco la precalientes. Poner un huevo frío en una cesta muy caliente provoca el choque térmico que queremos evitar. Cuenta los 15 minutos desde el arranque en frío.
Añade 1 a 2 minutos para huevos tamaño L o XL y resta 1 minuto si son pequeños. De un aparato a otro puede haber hasta 2 minutos de diferencia: haz una prueba con uno o dos huevos y quédate con ese ajuste.
Para pelarlos, influye más la frescura del huevo que la técnica. Un huevo puesto el día anterior se pela mal; los de 5 a 10 días se pelan mucho mejor. Casca la cáscara por toda la superficie, rueda el huevo bajo la palma de la mano y empieza por el extremo ancho, donde está la cámara de aire.

Con cáscara, los huevos duros aguantan 7 días en el frigorífico y, una vez pelados, 3 días; nunca más de 2 horas a temperatura ambiente. No los congeles: la clara se vuelve gomosa. Para recalentarlos, dales 2 a 3 minutos a 120 °C en la cesta, nunca en el microondas.

Ingredientes
- 4 huevos medianos
- 1 bol agua muy fría
- 8 cubitos de hielo
Instrucciones
Cocción y enfriado
- Saca los huevos del frigorífico entre 20 y 30 minutos antes de cocinarlos.4 huevos
- Prepara un bol con agua muy fría y cubitos de hielo, y colócalo junto al aparato.1 bol agua muy fría, 8 cubitos de hielo
- Coloca los huevos en la cesta, en una sola capa, bien separados y sin apilarlos.
- No precalientes el aparato.
- Ajusta la freidora de aire a 130 °C.
- Cocínalos durante 15 minutos para obtener una yema firme y completamente cuajada.
- Retira los huevos con una cuchara en cuanto suene el aviso y sumérgelos de inmediato en el agua con hielo.
- Déjalos enfriar de 5 a 10 minutos, hasta que estén tibios al tacto.
Pelado
- Golpea la cáscara por toda la superficie y luego haz rodar el huevo bajo la palma de la mano sobre la encimera.
- Pélalo empezando por el extremo ancho, bajo un chorro de agua fría.