¿Qué es la pasta de frijoles mungo?
Imagina un ingrediente que funciona igual de bien en un plato salado que en uno dulce: un auténtico agente doble de la gastronomía. Eso es exactamente la pasta de frijoles mungo, una estrella indiscutible de la cocina asiática (con especial presencia en la cocina vietnamita y tailandesa, aunque se encuentra prácticamente por todas partes).
Se elabora con frijoles mungo, esas pequeñas perlas verdes o amarillas que primero se cuecen en su punto y luego se trituran hasta obtener una pasta de suavidad irresistible.

¡Pero eso no es todo! Esta pasta es un verdadero camaleón culinario. Puede transformarse a tu gusto, según tus antojos y tus recetas.
¿Te apetece algo dulce? Añádele azúcar o miel, e incluso mantequilla, como en los pasteles de luna con frijoles mungo.

¿Prefieres algo salado? Sin problema: un poco de sal o de salsa de soja bastará. La pasta de frijoles mungo es como un lienzo en blanco, lista para recibir todas tus ideas culinarias.
Una textura adaptable a todos los gustos
¿Y lo mejor de todo? Que puedes ajustar la textura de esta pasta según tus preferencias. ¿Eres más de textura fina? Tritura los frijoles hasta obtener una pasta lisa y cremosa. ¿Te gusta notar la textura de los frijoles en el paladar? Deja algunos trocitos para una experiencia más rica.

Entonces, ¿te animas a lanzarte a la aventura de la pasta de frijoles mungo? Tanto si eres chef con estrella como si estás empezando en la cocina, esta pasta te reserva deliciosas sorpresas. ¡Vamos, a los fogones!
¿Frijoles dulces? Suena raro, ¿no?
Ya habíamos tocado brevemente el tema en la web con mi pasta japonesa de frijoles rojos, pero quería profundizar un poco más.

Al observar con atención los postres típicamente occidentales, hay una característica que salta enseguida a la vista: la notable ausencia de frijoles y legumbres en la composición de estos dulces. En cambio, los platos salados como el dal bhat sí son muy conocidos.
Es una observación que puede resultar sorprendente, sobre todo si tenemos en cuenta que estos ingredientes se utilizan con mucha frecuencia en la cocina asiática, especialmente en la elaboración de postres.
En la tradición culinaria asiática, los frijoles no se reservan únicamente para los platos salados.
También pueden prepararse de forma que aporten un toque dulce y una textura cremosa a numerosos postres. Este uso puede parecer inusual para un paladar occidental, pero ofrece una auténtica riqueza de sabores y texturas que merece la pena descubrir.
Además, el interés de utilizar frijoles en los postres no se limita a su sabor. Estos ingredientes también tienen la ventaja de aportar una dimensión nutritiva nada despreciable.

De hecho, son una fuente importante de proteínas y contienen muchos otros nutrientes esenciales. Así, incorporar frijoles a los postres permite no solo ampliar la paleta de sabores, sino también hacer que estos dulces sean más nutritivos y equilibrados.
Puedes usar esta pasta en las bolitas chinas de coco o incluso en mochis.

Ingredientes
- 130 g de frijoles mungo amarillos dal
- 30 g de azúcar
- Agua
Instrucciones
- Enjuaga los frijoles 5-6 veces.
- Remoja los frijoles en agua durante toda la noche en la nevera.

- Al día siguiente, escurre el agua, pon los frijoles en una cacerola con agua limpia y lleva a ebullición.
- Después de 20-25 min, los frijoles estarán cocidos.
- Tritura los frijoles en un procesador de alimentos hasta obtener una pasta suave y homogénea.
Notas
Se conserva 4 días en la nevera
