¿Buscas un bizcocho genovés sin gluten que suba de verdad, sin gomas ni lácteos? Aquí la miga queda ligera, tierna y aireada, perfecta para absorber cremas y almíbares.
Se sostiene con pocos ingredientes y una técnica precisa. Esta receta la encontrarás junto a mis pasteles y postres sin gluten.

El bizcocho genovés sin gluten ni lactosa: ¿qué es?
Es un bizcocho genovés blanco sin gluten, sin lactosa y sin goma xantana. La receta se basa en montar los huevos enteros, no en un aglutinante como la xantana o el psyllium. Esta técnica sencilla da una miga muy ligera, casi etérea, sin levadura química.
La mezcla de harinas no pretende imitar el trigo a toda costa. Aquí, la masa funciona sin gluten gracias a una combinación de harina fina de arroz blanco y fécula de maíz, porque un bizcocho no necesita gluten para mantenerse bien. La harina de arroz aporta estructura, la fécula aligera el conjunto y ambas crean una base equilibrada para este tipo de pastel.
La receta también está pensada sin lácteos. En los postres derivados, sustituye la leche por la bebida vegetal que prefieras para mantener el espíritu de esta base sin lactosa.
Los ingredientes principales
Los huevos enteros son la clave de la receta. Se montan con el azúcar, la sal y el extracto puro de vainilla, y el aire que incorporan se convierte en la estructura del pastel durante la cocción. Como no lleva levadura química, toda la altura depende de este paso.
La harina de arroz blanco debe ser fina. Es la que aporta cuerpo, mientras que la fécula de maíz da una textura más ligera y delicada. Antes de usarlas, hay que mezclarlas con varillas y tamizarlas al menos dos veces para evitar grumos y lograr una mezcla fácil de incorporar.
El aceite de girasol aporta jugosidad a la miga, pero debe añadirse con cuidado. Primero se mezcla con una pequeña cantidad de masa para formar una base homogénea, y luego se integra en el resto sin bajar el batido.
Este bizcocho genovés también sirve como base para otros postres. Para una versión al estilo Victoria sponge, añade una capa de nata montada sin lácteos o de crema de coco. Para un tres leches sin trigo, empápalo con una mezcla de leche de coco, bebida de avena y leche condensada de coco, precisamente porque esta miga absorbe bien los líquidos sin volverse pastosa.

Claves técnicas y errores que conviene evitar
La clave del éxito está en una serie de gestos sencillos, pero conviene respetarlos sin atajos. Cada etapa protege el aire incorporado en los huevos, y es ese aire el que hace subir el bizcocho en el horno y le da su textura final.
Prepara el molde y el horno
Empieza precalentando el horno a 170°C. Forra solo la base del molde con papel de hornear. No engrases los bordes: la masa necesita adherirse a las paredes para trepar y alcanzar toda su altura. Si lo prefieres, también puedes forrar los laterales con papel de hornear en lugar de dejarlos al descubierto.
Monta bien los huevos
Bate los huevos enteros con el azúcar, la sal y la vainilla con una batidora de mano o un robot. Trabaja a velocidad alta durante 4 o 5 minutos, hasta alcanzar el punto de cinta. En ese momento, la mezcla estará espesa, de un amarillo pálido y habrá triplicado su volumen.
Este punto es más importante que cualquier otro. El aire incorporado en los huevos actúa aquí como soporte de la estructura. Durante la cocción, ese aire atrapado se expande, empuja la masa hacia arriba y crea la textura aireada del bizcocho genovés.
Incorpora los secos sin bajar el batido
Añade la mezcla de harina de arroz y fécula en tres tandas, tamizándola sobre los huevos montados. Después de cada adición, intégrala suavemente con movimientos envolventes hasta que desaparezcan los rastros blancos. Hay que conservar el máximo de aire posible; de lo contrario, la mezcla se baja y el pastel pierde estructura.
Esta incorporación delicada crea y conserva las burbujas de aire que seguirán desarrollándose en el horno. Ese crecimiento progresivo es lo que le da volumen. Si en su lugar usas una mezcla comercial de harinas sin gluten, también funcionará, pero la textura cambiará. Muchas contienen goma xantana y la miga puede quedar algo elástica.
Añade el aceite y hornea sin prisas
Para incorporar el aceite sin romper el batido, toma primero un poco de masa y mézclala con el aceite de girasol en un bol pequeño. Cuando esta mezcla esté homogénea, intégrala con cuidado en la masa principal. Después, vierte la masa en el molde preparado.
La cocción dura entre 40 y 45 minutos. La superficie debe quedar dorada y el pastel debe recuperar su forma al tocarlo ligeramente. No abras la puerta del horno demasiado pronto mientras el interior siga crudo: en ese momento es fácil que un genovés se venga abajo. Espera el tiempo indicado antes de comprobarlo.
Desmolda y deja enfriar
Nada más sacarlo del horno, pasa un cuchillo fino por el borde para despegar el bizcocho genovés. Después, vuélcalo sobre una rejilla y déjalo enfriar por completo. La rejilla evita que la humedad quede atrapada en la base durante el enfriado.
Conservación
El bizcocho genovés se conserva hasta 2 días a temperatura ambiente en un recipiente hermético. También puedes congelarlo para guardarlo durante más tiempo.
Su miga tan aireada lo hace ideal para pasteles que se empapan. Por eso funciona tan bien en un tres leches sin gluten: absorbe los líquidos, incluso una mezcla a base de coco y avena, sin deshacerse.

Encontrarás el resto de mis recetas sin gluten en el mismo sitio.
Receta desarrollada por el chef Rommel Reyes. Descubre su trabajo en Instagram, su boletín de Substack y su canal de YouTube.

Bizcocho genovés sin gluten, sin gomas y sin lactosa
Imprimir receta Guardar en Pinterest Añadir a mi listaIngredientes
- 300 g huevos enteros pesados sin cáscara
- 125 g azúcar
- 2 g sal
- 5 g extracto de vainilla 100 % puro
- 100 g harina de arroz blanco fina
- 60 g fécula de maíz
- 60 g aceite de girasol
Instrucciones
Preparación
- Precalienta el horno a 170 °C. Forra la base del molde con papel de hornear. No engrases los laterales. El bizcocho genovés debe subir por las paredes del molde para alcanzar toda su altura. Si lo prefieres, también puedes forrar los laterales con papel de hornear.
- Mezcla con unas varillas la harina de arroz blanco y la fécula de maíz en un bol pequeño. Tamízalas al menos dos veces.
- Bate los huevos con el azúcar, la sal y el extracto de vainilla en un bol grande. Usa una batidora de mano o un robot de repostería a velocidad alta durante 4-5 minutos, hasta que la mezcla adquiera un color amarillo pálido y haya triplicado su volumen.

- Tamiza la mezcla de harina y fécula sobre los huevos montados, en tres tandas. Incorpórala con cuidado después de cada adición hasta que no queden restos blancos. Procura no bajar la mezcla.

- Pasa una pequeña cantidad de masa a un bol pequeño y mézclala con el aceite de girasol hasta obtener una preparación homogénea. Incorpórala con suavidad al resto de la masa.

- Vierte la masa en el molde preparado. Hornea durante 40-45 minutos. El bizcocho estará listo cuando la superficie esté dorada y recupere su forma al presionarla ligeramente.

- Saca el bizcocho del horno y pasa de inmediato un cuchillo fino por todo el borde. Vuélcalo sobre una rejilla y déjalo enfriar por completo.
