Corta la cebolleta en trozos de 5 cm, separando las partes blancas de las verdes.
10 tallos de cebolleta
Vierte el aceite en una cacerola y añade las partes blancas de la cebolleta. Calienta a fuego medio-bajo y deja que chisporroteen durante 10 a 15 minutos. Vigílalas para que no se quemen.
220 g de aceite
Añade las partes verdes y sofríe durante 5 a 10 minutos más. Retira cualquier trozo quemado.
En un bol, mezcla la salsa de soja clara, la salsa de soja oscura, la salsa de ostras y el azúcar.
4 cucharadas de salsa de soja clara, 2 cucharadas de salsa de soja oscura, 2.5 cucharadas de salsa de ostras, 2 cucharadas de azúcar
Cuando hayas retirado todos los trozos de cebolleta, apaga el fuego y deja que el aceite se enfríe durante 2-3 minutos.
Añade entonces la mezcla de salsa de soja. El aceite puede salpicar, así que asegúrate de que ya no esté hirviendo antes de verterla.
Mezcla hasta que el azúcar se disuelva por completo. Cocina a fuego bajo durante 3 minutos. Puedes conservarlo en la nevera durante 2-3 semanas.
Opcional: tritura con una batidora para emulsionarlo todo.
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Notas
Ten paciencia y espera a que el aceite alcance la temperatura adecuada. Si tienes prisa y subes demasiado el fuego, puede calentarse en exceso y quemar la cebolleta antes de que haya infusionado bien su sabor.Para usarlo, agítalo como una vinagreta. Si quieres simplificarlo, también puedes, después de seguir todos los pasos, retirar buena parte del aceite y quedarte solo con el concentrado, que es intensísimo y muy sabroso.