Saca los solomillos del envase y sécalos con papel absorbente.
600 g de solomillos de pollo
Ponlos en un bol.
Vierte el aceite de oliva y mezcla bien para impregnar la carne.
1 cucharada de aceite de oliva
Añade el pimentón, el ajo en polvo, las hierbas provenzales, la sal y la pimienta.
1 cucharadita de pimentón, 1 cucharadita de ajo en polvo, 1 cucharadita de hierbas provenzales, 0.5 cucharadita de sal, 0.5 cucharadita de pimienta
Mézclalo todo con la mano hasta que cada solomillo quede bien cubierto de especias.
Cocción en freidora de aire
Precalienta la freidora de aire a 200 °C durante 3 minutos.
Coloca los solomillos en la cesta, bien extendidos, en una sola capa y sin superponerlos.
Cocínalos 10 minutos a 200 °C.
Dales la vuelta a mitad de cocción, pasados 5 minutos.
Comprueba que el centro ya no esté rosado y que la temperatura interior alcance 75 °C; prolonga la cocción de 1 a 2 minutos si los solomillos son gruesos, sin superar los 12 minutos en total.
Acabado
Déjalos reposar 1 minuto fuera de la cesta.
Sírvelos de inmediato.
Notas
No superes nunca los 12 minutos de cocción: los solomillos pasan de jugosos a secos en muy poco tiempo.
Seca bien la carne antes de añadir el aceite: la humedad de la superficie se convierte en vapor y dificulta que se dore.
Precalienta durante 3 minutos a 200 °C: en una cocción tan corta, una cesta fría te hace perder buena parte del tiempo útil.
Dales la vuelta a mitad de cocción (5 minutos): como el calor viene de arriba, la parte inferior quedaría pálida si no los volteas.
Cocínalos en una sola capa, sin solaparlos; a partir de 500–600 g, haz dos tandas.
Referencia fiable: 75 °C en el centro de la parte más gruesa; si no, la carne debe quedar blanca, sin zonas rosadas.
Sazónalos justo antes de cocinarlos: salar demasiado pronto hace que suelten agua y puede darles una textura fibrosa.
Para que queden más tiernos: marínalos con yogur natural (pimentón, ajo y comino) sin cambiar el tiempo de cocción.
También puedes cocinarlos congelados directamente: 14–16 min (sin empanar) o 12–14 min (empanados), dándoles la vuelta a mitad de cocción; sazónalos mejor al sacarlos si las especias se adhieren mal.
Déjalos reposar solo 1 minuto: así los jugos se redistribuyen sin que la carne se enfríe.
Si sobran, guárdalos en el frigorífico en un recipiente hermético y recaliéntalos en la freidora de aire mejor que en el microondas; fríos, los solomillos en tiras quedan perfectos en ensalada o en un wrap.