Pon las judías en una cacerola con agua suficiente para cubrirlas (además del agua medida).
Lleva a ebullición a fuego alto.
Desecha el agua de cocción para eliminar el amargor.
Añade el agua medida y vuelve a llevarlo a ebullición a fuego alto.
625 ml de agua
Cuando vuelva a hervir, baja a fuego lento, tapa dejando la cacerola ligeramente entreabierta y cuece a fuego suave durante 1 hora aproximadamente, hasta que las judías estén tiernas. Si hace falta, añade más agua para que permanezcan cubiertas de líquido.
Cuando las judías se aplasten fácilmente, añade el azúcar en 2 o 3 tandas y deja cocer unos minutos más a fuego lento.
100 g de azúcar
Añade la sal para realzar el sabor.
1 pizca de sal
Bolas de shiratama
Pon la harina de arroz glutinoso en un bol y añade el agua poco a poco, amasando, hasta obtener una masa suave y flexible (con una textura similar a la del lóbulo de la oreja).
100 g de harina de arroz glutinoso, 90 ml de agua
Forma bolas del tamaño deseado y haz un pequeño hueco en el centro de cada una.
Sumerge las bolas en agua hirviendo; cuando suban a la superficie, continúa la cocción durante 1 minuto aproximadamente.
Retíralas, enfríalas en agua fría y escúrrelas.
Sirve las bolas de shiratama con el zenzai.
Notas
Consejo importante: añade el azúcar solo cuando las judías estén bien tiernas. Si lo añades demasiado pronto, se endurecerán por ósmosis y podrían no cocerse correctamente.