Pon los trozos en una bolsa grande de congelación, añade el azúcar y la canela, ciérrala y agítala hasta que queden bien rebozados (hazlo en tandas pequeñas si es necesario).
200 g de azúcar, 1 cucharada de canela molida
Engrasa ligeramente un molde de savarín (tipo bundt) de 25 cm y coloca dentro los trozos rebozados.
Pon la mantequilla y el azúcar moreno en un cazo pequeño.
225 g de mantequilla sin sal, 165 g de azúcar moreno
Cuece a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que rompa a hervir y la mantequilla se haya fundido por completo.
Vierte la mezcla caliente sobre los trozos de masa.
Hornea de 40 a 45 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada.
Deja templar sobre una rejilla durante 10 minutos y, después, desmóldalo sobre una fuente de servir.
Déjalo reposar unos minutos y sírvelo templado.
Notas
Si no consigues masa refrigerada para biscuits al estilo estadounidense, usa una masa de brioche cortada en trozos. Trucos: coloca una bandeja debajo del molde para facilitar la limpieza, o prepara antes una mantequilla avellanada para darle más sabor.Variantes: añade frutos rojos, pepitas de chocolate o nueces.