Distribuyan las avellanas sobre una bandeja de horno y tuéstenlas de 10 a 15 minutos, hasta que estén ligeramente doradas y desprendan un aroma agradable. Procuren no tostarlas en exceso.
350 g de avellanas
Déjenlas enfriar unos minutos y, después, frótenlas con un paño limpio para retirar la piel.
Pongan las avellanas y el haba tonka en un procesador de alimentos y trituren hasta obtener una pasta lisa y fluida. Si es necesario, añadan una cucharada de aceite para ajustar la textura.
0.5 cucharadita de haba tonka, 1 cucharada de aceite de pepita de uva
Derritan el chocolate blanco al baño maría o en el microondas, en intervalos de 30 segundos, removiendo cada vez.
180 g de chocolate blanco
Incorporen poco a poco el chocolate derretido a la pasta de avellanas, mezclando bien hasta obtener una crema homogénea y sedosa.
Pasen la crema por un colador fino para retirar cualquier resto de avellana si desean una textura muy lisa.