En un bol, rompe los huevos y bátelos ligeramente con un tenedor, sin mezclarlos en exceso, para conservar la textura alveolada del pastel.
6 huevos
Añade el aceite de coco, el agua, la leche de coco y el extracto de pandan, y mezcla.
250 ml de leche de coco, 2 cucharaditas de extracto de pandan, 3 cucharadas de aceite de coco, 80 ml de agua
En un bol aparte, mezcla todos los ingredientes secos.
160 g de fécula de tapioca, 1 cucharada de harina de arroz, 100 g de azúcar, 2.5 cucharaditas de levadura química
Incorpora los ingredientes secos a la mezcla de huevos, removiendo despacio hasta obtener una masa homogénea.
Engrasa un molde de savarín con un poco de aceite y vierte la masa dentro.
Aceite para engrasar el molde
Hornea durante 50-55 minutos. Apaga el horno y deja el pastel dentro, con la puerta entreabierta, durante 20 minutos.
Desmolda el pastel, deja que se enfríe y añade el coco rallado justo antes de servir.
1 puñado de coco rallado
Notas
El riesgo con esta receta es que el pastel se hunda. Se hornea para conseguir ese dibujo de “panal de abeja”, y suele ser justo ahí donde se complica… Para lograr esa textura alveolada tan característica, te recomiendo batir los huevos muy ligeramente con un tenedor, sin mezclarlos demasiado. Ahí está la clave.Uno de los secretos del pastel panal de abeja es evitar incorporar aire a la masa. Necesita una masa densa: la levadura química hará su trabajo y creará las estrías que recorren el pastel. Si bates la masa como harías con otros pasteles, quedará demasiado ligera e inestable para mantener los alveolos de aire, y se hundirá al enfriarse después de haber subido bien en el horno.