Corta las batatas (con piel) en trozos irregulares.
500 g batatas japonesas
Deja los trozos en remojo en agua durante 5 minutos. Luego escúrrelos en un colador y sécalos muy bien para retirar la humedad.
Doble fritura
Vierte el aceite vegetal en una sartén honda, hasta una altura de 2–3 cm, y caliéntalo a 130–140 °C.
aceite vegetal
Añade las batatas y fríelas unos 5 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando. Retíralas y déjalas reposar 3 minutos.
Sube la temperatura del aceite a 170–180 °C, vuelve a añadir las batatas y fríelas de 1 a 2 minutos. Retira y escurre.
Preparar el sirope y rebozar
Pon el azúcar, el mirin, la salsa de soja y el agua en un wok y calienta. Cuando la mezcla empiece a hervir, añade las batatas y cúbrelas con el sirope durante unos 30 segundos.
40 g azúcar, 1 cucharada mirin, 2 cucharaditas salsa de soja ligera, 1 cucharada agua
Apaga el fuego, añade el sésamo negro y mezcla. Sirve.
2 cucharadas semillas de sésamo negro
Notas
Consejo: mantén la cantidad de sirope al mínimo imprescindible para que destaque el sabor de la batata.Por qué hacer una doble fritura: consigue trozos con buena textura y un interior muy tierno.Usa suficiente aceite para que la fritura sea uniforme. El reposo de unos 3 minutos entre ambas frituras ayuda a que el calor llegue al centro, a la vez que evita que se dore en exceso la superficie.