540gmezcla de harinas sin glutenreserva los 16 g restantes para enharinar y amasar
7glevadura química
4gsal
50gazúcar
10glevadura instantánea
380gleche de avenaa temperatura ambiente
12gcáscara de psyllium
80ghuevosbatidos
40gaceite de oliva
10gvinagre de sidra
Ralladura de 1 naranja grande
Procédé
Preparación de la masa
Mezcla la preparación de harinas sin gluten batiendo la fécula y las harinas hasta integrarlas. Si usas una amasadora, mezcla todos los ingredientes con la pala durante 3 minutos.
Mezcla la leche de avena (300 g) con el psyllium y remueve bien. Déjalo hidratarse durante 2-3 minutos.
Disuelve la levadura instantánea en la leche de avena (80 g) con 1/4 del azúcar.
En un bol grande, mezcla la preparación de harinas sin gluten con la levadura química, el azúcar y la sal. Remueve bien.
Mezcla los ingredientes líquidos (leche de avena, huevos batidos, aceite de oliva y levadura disuelta). Incorpóralos parcialmente a la masa y, a continuación, añade la ralladura de naranja y el vinagre de sidra.
Trabaja la masa a mano hasta que quede bien homogénea y forme una bola. Si usas amasadora, amásala durante 4-5 minutos con el gancho. Raspa de vez en cuando las paredes y el fondo del bol con una espátula de goma para que no quede harina sin incorporar.
Cubre la masa con un paño húmedo o con film transparente y déjala levar en el frigorífico durante 45-60 minutos.
Amasado, división y formado
Desgasifica la masa fría y pásala a una superficie de trabajo enharinada. Amasa ligeramente durante 2-3 minutos, hasta que quede lisa, añadiendo un poco más de harina si sigue pegajosa.
Divide la masa en 15 porciones iguales, de unos 70 g cada una, o prepara diez panecillos grandes, de unos 110 g cada uno.
Da forma a la masa colocando la mano en «garra» y moviéndola en círculos sobre la superficie. Estira los bordes de la masa y llévalos hacia el centro para formar una bola con cada porción. Ese movimiento circular te ayudará a darles una forma redonda y uniforme.
Fermentación final y horneado
Coloca las porciones de masa ya formadas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Cúbrelas con un paño húmedo o con film transparente. Déjalas fermentar en un lugar cálido durante 60-90 minutos, o hasta que hayan duplicado su volumen.
Precalienta el horno a 180°C. En un bol pequeño, bate un huevo con una cucharada de leche de avena y pincela los panecillos con esta mezcla. Así conseguirás una corteza bien dorada.
Hornea los panecillos durante 20-22 minutos, o hasta que estén bien dorados.
Déjalos templar ligeramente antes de servir. Sírvelos calientes con tus untables o rellenos favoritos.