Pela las zanahorias o, si lo prefieres, cepíllalas bajo el agua.
500-600 g de zanahorias
Corta los dos extremos.
Corta las zanahorias en rodajas gruesas, en bastones o en trozos en diagonal.
Si son muy gruesas, pártelas por la mitad a lo largo.
Sécalas bien con un paño o con papel absorbente.
Pon las zanahorias en un bol.
Añade el aceite de oliva, el tomillo, el comino, la sal y la pimienta.
1 cucharada de aceite de oliva, 0.5 cucharadita de tomillo, 0.5 cucharadita de comino, sal, pimienta
Mezcla hasta que todos los trozos queden bien impregnados.
Cocción en freidora de aire
Precalienta la freidora de aire a 190 °C durante 2 o 3 minutos.
Reparte las zanahorias en la cesta, en una sola capa y sin amontonarlas.
Cocínalas 17 minutos a 190 °C.
Sacude la cesta a mitad de cocción, cuando lleven 8 o 9 minutos.
Comprueba la cocción con la punta de un cuchillo: debe atravesar un trozo sin resistencia.
Añade un hilo de miel solo durante los 2 últimos minutos (si la usas).
1 cucharadita de miel
Sirve con hierbas frescas picadas o con un poco de flor de sal (opcional).
Notas
El tiempo depende sobre todo del corte (siempre a 190 °C): 14–16 min para rodajas gruesas, 16–18 min para bastones medianos y 18–20 min para trozos grandes. Ajústalo según el tamaño real de las piezas.
Para que se cocinen de manera uniforme, corta piezas de tamaño parecido: parte a lo largo la zona más ancha de las zanahorias antes de trocearlas.
Sécalas bien después de lavarlas: menos agua en la superficie = mejor caramelización.
Cocínalas en una sola capa y dejando espacio entre ellas: es mejor hacer dos tandas que llenar demasiado la cesta.
Basta con sacudir una vez a mitad de cocción si son trozos medianos; si son bastones finos, mejor sacude 2 veces (cada 5–6 min).
El punto justo de cocción: la punta de un cuchillo debe entrar sin esfuerzo en el centro de un trozo.
La miel (o el sirope de arce) se quema con facilidad: añádela solo en los 2 últimos minutos.
Pelarlas es opcional: una piel fina queda crujiente, pero las zanahorias con piel gruesa quedan mejor peladas.
Proporción ideal: 1 cda. de aceite para 500–600 g; mézclalas en un bol, no directamente en la cesta.
Si las usas congeladas, puedes cocinarlas sin descongelarlas: añade 3 a 5 minutos y sacude 2 veces.
Cantidad orientativa: 150–200 g de zanahorias crudas por persona.