Córtalas en trozos pequeños y finos con un cuchillo (sin mandolina ni robot) para controlar bien el tamaño y el grosor.
Confita las patatas
Calienta el aceite en una sartén. Cuando empiece a humear, añade todas las patatas de golpe y baja el fuego a medio.
250 ml aceite de oliva virgen extra
Confítalas lentamente y remueve de vez en cuando para evitar que los trozos se peguen entre sí o al fondo: deben quedar tiernos sin dorarse.
Prepara los huevos
Mientras tanto, casca los huevos en un bol grande y remuévelos solo lo justo para romperlos, sin batirlos ni airearlos. Sala y reserva.
5 huevos grandes, sal
Mezcla todo
Vierte las patatas ya cocidas en un colador y deja que escurran el exceso de aceite durante 2 minutos, lo justo para que se templen.
Incorpora las patatas a los huevos, vuelve a salar, mezcla y deja reposar unos minutos para que el conjunto quede homogéneo.
Cuaja la tortilla
Calienta una sartén de 22 cm. Cuando esté bien caliente, engrásala con un poco de aceite de oliva y vierte la mezcla. Baja el fuego y deja que la base cuaje 1 minuto (no más).
Dale la vuelta a la tortilla con ayuda de un plato. Vuelve a engrasar la sartén, caliéntala a fuego fuerte y, cuando humee, desliza de nuevo la tortilla en ella. Baja el fuego y deja que la otra cara cuaje 1 minuto.
Pásala a una fuente y déjala reposar unos minutos antes de cortarla y servirla.
Notas
La tortilla de Betanzos es la versión gallega de la tortilla de patatas: no lleva cebolla, solo patata, huevo, aceite de oliva y sal. El interior queda deliberadamente poco cuajado, muy jugoso y casi líquido; esa es precisamente su seña de identidad.Los huevos se remueven sin llegar a batirlos: si se baten demasiado, incorporan aire y la tortilla se hincha en lugar de quedar jugosa. Del mismo modo, la patata debe confitarse suavemente en el aceite y mantenerse apenas dorada; en cuanto toma color, se endurece y el centro deja de quedar meloso.Dejarla reposar unos minutos fuera del fuego ayuda a que el interior se asiente: la tortilla sigue jugosa, pero se corta con más limpieza. Sírvela con una ensalada de brotes tiernos o con un tomate aliñado.