Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa dos moldes de 23 cm y forra la base con papel de horno engrasado.
Tamiza la harina de repostería, la sal y el cacao en polvo sin azúcar.
270 g de harina de repostería, 1 cucharadita de sal, 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
Bate la mantequilla con el azúcar a velocidad media durante unos 2 minutos, hasta obtener una mezcla pálida y aireada.
115 g de mantequilla sin sal, 300 g de azúcar
Añade los huevos, uno a uno, hasta integrarlos por completo.
2 huevos
En otro bol, disuelve el colorante rojo en el suero de leche.
20 g de colorante alimentario rojo en gel, 240 ml de suero de leche
A velocidad baja, incorpora la harina y el suero de leche alternándolos, empezando y terminando con la harina. Mezcla bien después de cada adición.
Añade la vainilla y mezcla hasta que no queden restos de harina.
1 cucharadita de extracto de vainilla
Retira el bol de la batidora. Mezcla el bicarbonato con el vinagre y, en cuanto empiece a espumar, incorpóralo rápidamente a la masa.
1 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1 cucharadita de vinagre
Reparte la masa en los moldes y hornéala de 24 a 30 minutos, hasta que los bizcochos se despeguen de los bordes y un palillo salga limpio.
Déjalos templar sobre una rejilla unos 15 minutos. Después, desmóldalos, retira el papel y deja que se enfríen por completo antes de glasearlos.
Glaseado ermine
En un cazo, mezcla la harina común con la leche.
5 cucharadas de harina común, 240 ml de leche
Cocina a fuego medio, sin dejar de remover, de 8 a 10 minutos, hasta obtener una mezcla muy espesa, similar a una crema pastelera.
Retira del fuego, cubre con film en contacto directo, deja que se enfríe hasta alcanzar temperatura ambiente y refrigera durante 1 hora.
Bate el azúcar, la mantequilla y la vainilla a velocidad media-alta durante 3 a 5 minutos, hasta obtener una mezcla pálida y aireada.
200 g de azúcar, 225 g de mantequilla sin sal, 1 cucharadita de extracto de vainilla
Añade la preparación de harina ya fría y bate de 3 a 5 minutos, hasta obtener una textura similar a la de la crema montada.
Rellena, cubre y decora la tarta.
Notas
El glaseado ermine, elaborado con harina y leche cocidas, es el acompañamiento tradicional del red velvet: más ligero y menos dulce que el glaseado de queso crema. El cacao natural, el suero de leche y el vinagre le aportan ese color y ese toque ligeramente ácido tan característicos. Para que quede más firme, sírvela después de al menos 2 horas en frío y déjala reposar 10 minutos a temperatura ambiente antes de disfrutarla.