{"id":163344,"title":"Aut\u00e9ntico zenzai japon\u00e9s","modified":"2026-08-17T19:38:51+02:00","plain":"Un zenzai japon\u00e9s reconfortante, con jud\u00edas azuki cocidas lentamente y endulzadas, servido con suaves bolitas de shiratama.\n\n\n\nHace fr\u00edo, las manos est\u00e1n heladas y el cuenco llega humeante, de un rojo oscuro, con un trozo de mochi que a\u00fan se infla en la superficie. La primera cucharada es dulce sin resultar empalagosa, porque una pizca de sal realza el sabor de las jud\u00edas. Los azuki se mantienen enteros, el mochi tostado se estira, tibio y ligeramente tostado. \n\n\n\nEn Jap\u00f3n se toma sobre todo en invierno y en torno al A\u00f1o Nuevo, cuando el zenzai es tanto un postre como un gesto de buena fortuna. Solo cinco ingredientes, y aun as\u00ed apetece apurar hasta la \u00faltima cucharada.\n\n\n\nLos mismos azuki, pero entre dos tortitas&nbsp;: los dorayaki\n\n\n\n\u00bfQu\u00e9 es el zenzai&nbsp;?\n\n\n\nEn Izumo y en Kansai, el zenzai es una sopa caliente y bastante l\u00edquida de jud\u00edas rojas dulces, servida con mochi tostado. Su textura recuerda a la del tsubu-an: las jud\u00edas quedan enteras o apenas chafadas, en lugar de convertirse en una pasta fina. \n\n\n\nLos granos deben seguir visibles en un caldo rojo y limpio, tiernos pero sin deshacerse. La receta se resume en cinco ingredientes: azuki, agua, az\u00facar, una pizca de sal y mochi.\n\n\n\nEl nombre procede del Jinzai Mochi de Izumo, una ofrenda de mochi destinada a los dioses. La pronunciaci\u00f3n local hizo que Jinzai pasara a Zunzai y luego a Zenzai, a medida que el plato se extend\u00eda hasta Kioto. \n\n\n\nOtra interpretaci\u00f3n vincula los caracteres \u5584\u54c9 con la palabra budista yokikana, \u00abespl\u00e9ndido\u00bb, pero los historiadores de la cocina ven en ello un ateji tard\u00edo m\u00e1s que la verdadera ra\u00edz del nombre.\n\n\n\n\u00bfTe apetece el mochi asado de otra manera&nbsp;? Prueba los mitarashi dango\n\n\n\nIzumo, el mes de los dioses y el mochi de ofrenda\n\n\n\nEl zenzai procede de Izumo, en la prefectura de Shimane. En el resto de Jap\u00f3n, el d\u00e9cimo mes lunar se llama Kannazuki, el mes sin dioses, porque las divinidades dejan sus santuarios locales. En Izumo, en cambio, se llama Kamiarizuki, el mes en que los dioses s\u00ed est\u00e1n all\u00ed&nbsp;: se re\u00fanen en Izumo Taisha para decidir sobre los v\u00ednculos entre las personas, el en-musubi.\n\n\n\nDurante el festival Kamiari, el Jinzai Mochi serv\u00eda como ofrenda: pasteles de arroz presentados en una sopa de jud\u00edas rojas. Desde hace siglos se cree que el rojo intenso del azuki ahuyenta la desgracia, lo que explica el lugar del plato en las costumbres de A\u00f1o Nuevo. En el Kagami Biraki, el 11&nbsp;de enero seg\u00fan la mayor\u00eda de las tradiciones, el mochi ceremonial se rompe en lugar de cortarse y luego se come en esta sopa dulce.\n\n\n\nTextos de comienzos del periodo Edo, entre ellos el Gion Monogatari, redactado entre 1624 y 1644, ya relacionan el zenzai de Kioto con el Jinzai Mochi de Izumo y describen un cuenco muy l\u00edquido con algunos trozos de mochi. \n\n\n\nEl habla local, el Zu-zu ben, probablemente aceler\u00f3 esa evoluci\u00f3n del nombre. Los caf\u00e9s de alrededor de Izumo Taisha a\u00fan lo sirven a los visitantes del santuario, y el zenzai conserva su lugar entre los cl\u00e1sicos de la cocina japonesa.\n\n\n\nLos ingredientes principales del zenzai\n\n\n\n\n\n\n\nTodo gira en torno a los azuki. Los Dainagon, grandes y carnosos, aguantan bien la cocci\u00f3n y aportan la textura granulada del tsubu-an, junto con ese color rojo asociado a la buena suerte. El agua cuenta casi tanto&nbsp;: el shibukiri, ese primer caldo que se desecha, elimina la astringencia. El bikkurimizu, un chorrito de agua fr\u00eda cuando la ebullici\u00f3n se descontrola, hace que la piel y el interior de la jud\u00eda se cuezan al mismo ritmo.\n\n\n\nEl az\u00facar no se a\u00f1ade hasta que los granos est\u00e1n tiernos; de lo contrario, se endurecen y adquieren una textura harinosa. El wasanbon aporta un dulzor delicado; el kurozato de Okinawa, un sabor m\u00e1s profundo, con notas de melaza. Una pizca de sal marina basta para realzar esa dulzura y suavizar el amargor de los polifenoles del azuki.\n\n\n\nEl mochi se prepara con arroz glutinoso, idealmente mochigome de Okuizumo para la versi\u00f3n m\u00e1s local. Asado hasta que se infla y se cubre de ampollas, aporta textura, calor y un aroma a arroz tostado. Tambi\u00e9n es habitual encontrar shiratama rojos y blancos, te\u00f1idos con sorgo takakibi en lugar de colorante, un gui\u00f1o al en-musubi y al marco sagrado del que nace el plato.\n\n\n\nEl mismo d\u00fao de azuki y arroz glutinoso, esta vez servido como plato&nbsp;: el arroz glutinoso con jud\u00edas rojas\n\n\n\nZenzai u oshiruko: c\u00f3mo distinguirlos antes de pedir\n\n\n\nLa misma palabra no designa el mismo cuenco en todas las regiones. En Izumo y en Kansai, el zenzai es l\u00edquido, con azuki enteros, mientras que el oshiruko suele referirse a una versi\u00f3n l\u00edquida y lisa, hecha con koshi-an. \n\n\n\nEn Kanto, incluido Tokio, ocurre lo contrario: all\u00ed el zenzai es espeso, casi sin l\u00edquido, y las versiones en sopa se llaman oshiruko, gozen-shiruko cuando la pasta es lisa, inaka-shiruko cuando conserva sus granos. En Okinawa, el zenzai se convierte directamente en un postre de verano: hielo picado servido sobre jud\u00edas endulzadas con az\u00facar moreno.\n\n\n\nCuando llega el verano, el mochi se sirve fr\u00edo&nbsp;: el mochi helado casero\n\n\n\nUn cuenco al estilo de Izumo se reconoce enseguida. Los granos quedan tiernos y bien definidos en un caldo rojo y limpio; el dulzor es sutil y matizado, nunca agresivo, y no hay rastro de amargor t\u00e1nico.\n\n\n\n\n\n\tZenzai japon\u00e9s aut\u00e9ntico\n\t\t\n\t\t\t\n\t\n\t\t\t\n\t\n\t\tZenzai125 g de jud\u00edas azuki (o azuki Dainagon)100 g de az\u00facar625 ml de agua1 pizca de salBolas de shiratama100 g de harina de arroz glutinoso90 ml de agua (aproximadamente, para la masa)\t\n\t\n\t\tZenzaiEnjuaga ligeramente las jud\u00edas azuki.Pon las jud\u00edas en una cacerola con agua suficiente para cubrirlas (adem\u00e1s del agua medida).Lleva a ebullici\u00f3n a fuego alto.Desecha el agua de cocci\u00f3n para eliminar el amargor.A\u00f1ade el agua medida y vuelve a llevarlo a ebullici\u00f3n a fuego alto.Cuando vuelva a hervir, baja a fuego lento, tapa dejando la cacerola ligeramente entreabierta y cuece a fuego suave durante 1 hora aproximadamente, hasta que las jud\u00edas est\u00e9n tiernas. Si hace falta, a\u00f1ade m\u00e1s agua para que permanezcan cubiertas de l\u00edquido.Cuando las jud\u00edas se aplasten f\u00e1cilmente, a\u00f1ade el az\u00facar en 2 o 3 tandas y deja cocer unos minutos m\u00e1s a fuego lento.A\u00f1ade la sal para realzar el sabor.Bolas de shiratamaPon la harina de arroz glutinoso en un bol y a\u00f1ade el agua poco a poco, amasando, hasta obtener una masa suave y flexible (con una textura similar a la del l\u00f3bulo de la oreja).Forma bolas del tama\u00f1o deseado y haz un peque\u00f1o hueco en el centro de cada una.Sumerge las bolas en agua hirviendo; cuando suban a la superficie, contin\u00faa la cocci\u00f3n durante 1 minuto aproximadamente.Ret\u00edralas, enfr\u00edalas en agua fr\u00eda y esc\u00farrelas.Sirve las bolas de shiratama con el zenzai.\t\n\t\n\t\tConsejo importante: a\u00f1ade el az\u00facar solo cuando las jud\u00edas est\u00e9n bien tiernas. Si lo a\u00f1ades demasiado pronto, se endurecer\u00e1n por \u00f3smosis y podr\u00edan no cocerse correctamente.\n\t\n\t\n\t\tDessertJaponaise","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marcwiner.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/163344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marcwiner.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marcwiner.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marcwiner.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marcwiner.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=163344"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/marcwiner.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/163344\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marcwiner.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/162232"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marcwiner.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=163344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marcwiner.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=163344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marcwiner.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=163344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}